Joshua me llevó hacia donde estaba una bicicleta. Quería manejar la bicicleta, entonces les avisé a Miguel Ángel y Mijael que daría una vuelta con él explicándoles que el era menor y tambieén quería jugar con alguien. Entonces manejabamos la bicicleta, yo sosteniéndola para que se mantenga en equilibrio mientras el pedaleaba. De repente comenzó a dirigirme. Por un momento pensé que buscaba a alguien. Me dirigio dentro de la parte de la casa del hogar, y luego por otras habitaciones. Cada vez que seguíamos distintos caminos a distintas velocidades hacía el sonido del motor de una moto y se divertía mucho. Me alegró mucho verlo sonreír y hablar, pues antes no lo había visto sonreír así. Considero que tomé la mejor decisión al jugar con él, pues Miguel Ángel y Mijael no necesitaban de mí al igual que Joshua, cada vez que pasaba cerca de ellos les preguntaba si necesitaban algo y si se estaban divirtiendo. Me decían que sí, y me di cuenta que la decisión que tome fue la acertada.
miércoles, 14 de septiembre de 2011
Día 15
Miércoles 14 de septiembre del 2011
Hoy fue uno de esos días inesperados. Como siempre estaba feliz de ver nuevamente a Miguel Ángel y Mijael, pero hoy no fue el caso en que estuve con ellos todo el día. La gran meta de este día fue dedicar igual tiempo a los niños con los que me encontré y sentí necesario acercarme porque estaban solos. Joshua, el niño de la foto, esta cerca a los juegos mientras jugaba con Miguel Ángel, Mijael y otro niño pequeño. Le avisé si quería jugar y no me respondió. Mientras jugaba en el mismo juego que él con los demás niños, lo cuidaba a lo lejos porque sentía temor de que se cayera. Un rato después se acercó a mí y me tomó la mano. Como veía que Miguel Ángel y Mijael jugaba entre ellos, lo seguí, pues al lugar al que quería ir no estaba muy lejos. De todas maneras miraba qué hacían ambos a lo lejos.
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