Miércoles 7 de septiembre del 2011
Nuevamente vi hoy a mis pequeños amigos de siempre. Guillermo, el niño que conocí la semana pasada, también estaba con ellos. Hoy parecía más tranquilo. Todos los niños querían hacer aviones. Miguel Ángel quería pintar, entonces nos reunimos en una mesa. Y comenzamos a hacer aviones. Como a Axel y otro niño nunca les enseñé les expliqué todo el procedimiento para tener un avión. Axel quiso aprender, y entendió la mayoría de los pasos para hacer uno. El otro niño, quería pintar, entonces le regalé un avión, porque quería decorar uno. Después, Miguel Ángel quiso otro avión y luego nos quedamos a dibujar animales en la hoja.
Cuando terminaron de jugar, quisieron ir a jugar un rato. El otro niño, parecía que quería quedarse, pero no quería dejarlo solo. Le dije que podíamos ir a jugar y que regresando podíamos seguir pintando. Él aceptó y fuimos a jugar. Ellos crearon una especie de juego de un campanero o una pequeña estación de bomberos. Me recordaron comom a partir de algo simple se podían día hallar diversión. Bueno, los aviones también era una manera de entretenimiento a partir de algo simple como el papel. Les propuse jugar a ''las escondidas'' y todos quisieron. Ya era hora de que nos retiráramos. Me despedí de cada uno de ellos. Miguel Ángel me regaló el dibujo que había hecho, y el niño que nunca supe su nombre me regalo su avión decorado. A cambio de sus pequeños obsequios quise entregarles algo, sin embargo, no tenía nada material. Se me ocurrió que la próxima semana podría llevarles algo nuevo con qué jugar, entrenerlos o enseñarles algo.
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