miércoles, 8 de junio de 2011

Día 9 - Juegos vacíos

Miércoles 8 de junio del 2011

Juegos vacíos. Era raro llegar y no sentir que alguien nos esperaba, sentir que la zona de juegos había perdido sus colores. Más allá del clima, un poco deprimente, el ambiente era realmente vacío, silencioso y solitario. No quería pensar que los niños nos esperaban de la misma manera, desganados.

Como siempre esperamos en las mesas de piedra donde los niños realizan sus tareas. Pasaron cerca de 15 minutos y no los veíamos. Fui con una amiga, Milena, a buscarlos. Entramos en la casa del hogar. Recorrimos los pasillos, observamos habitaciones vacías. Subimos al 2do piso. En una de las habitaicones estaban el grupo de niños mayores. Nos dijeron que ahí realizaban sus tareas cuando tenían muchas. Era una manera de que su cuidadora pudiera controlarlos mejor. Un grupo jugaba mientras atendía a un pequeño grupo de 3 a 4 niños a hacer sus tareas.

Fuimos un grupo de 5 alumnos al salón de tareas. Encontré a Taír ahí, el corrió sonriendo a abrazarme. No nos habíamos visto en semanas. Su cuidadora o ''la mamasonia'' (como ellos le dicen), que supervisaba que 3 niños terminaran su tarea parecía un poco estresada por tanto alboroto en el aula, por los dos niños que se peleaban por los juguetes. Le dije que podía ayudarle a Taír a hacer su tarea. Me dijo que sí y muchas gracias.


Comenzé a ayudar a Taír. Al inicio parecía entusiasmado por hacer la tarea, algo que antes no había visto en él. Comenzamos con la primera ficha y le leí la indicación. Comenzó a hacer una hoja de trazos. Al principio vi que no sabía seguir la línea. Le ayudé sosteniéndole la mano y el dirigía el trazo. Mejoró los siguientes trazos y acabamos con esa primera ficha. Luego tenía que colorear y comenzó bien, pero luego comenzó a desesperarse. Creo que era porque quería jugar. Luego me di cuenta que estaba un poco celoso, porque Luis Miguel, el hermano de Miguel Ángel, se habí acercado a mí a pedirme que le ayudara con su tarea.


Le dije a Taír que tenía que hacer bien su tarea. Se tranquilizó un poco y un rato despues casi termina rompiendo la hoja de trabajo. Entendí que por una parte estaba aburrido y que prefería jugar. Entendí que tenía que darle un espacio y supuse que por no hablar mucho por el problema de lenguaje que tiene, no puede expresarse bien y reacciona impulsivamente.Le entregué la tarea a su cuidadora y le expliqué lo que sucedió. Me dijo que estaba bien, que cuando se tranquilizara más terminaría la última ficha. Fui a jugar con Taír un momento más. Al cabo de un rato quería ir al baño y tuve que atenderlo yo, pues su cuidadora estaba ocupada. Luego de eso seguimos jugando un rato y se quedo entretenido con unos juguetes. Entonces Luis Miguel vino y quizo jugar conmigo un momento.


El día de hoy fue un poco difícil, pero soy consciente de que puedo manejar situaciones un poco complicadas. Aprendí a mantener la calma más de lo normal, y al ser niños entiendo su comportamiento, debido a que he tenido un hermano y muchos primos menores a mí a quienes he cuidado.

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