Fuimos un grupo de 5 alumnos al salón de tareas. Encontré a Taír ahí, el corrió sonriendo a abrazarme. No nos habíamos visto en semanas. Su cuidadora o ''la mamasonia'' (como ellos le dicen), que supervisaba que 3 niños terminaran su tarea parecía un poco estresada por tanto alboroto en el aula, por los dos niños que se peleaban por los juguetes. Le dije que podía ayudarle a Taír a hacer su tarea. Me dijo que sí y muchas gracias.
Comenzé a ayudar a Taír. Al inicio parecía entusiasmado por hacer la tarea, algo que antes no había visto en él. Comenzamos con la primera ficha y le leí la indicación. Comenzó a hacer una hoja de trazos. Al principio vi que no sabía seguir la línea. Le ayudé sosteniéndole la mano y el dirigía el trazo. Mejoró los siguientes trazos y acabamos con esa primera ficha. Luego tenía que colorear y comenzó bien, pero luego comenzó a desesperarse. Creo que era porque quería jugar. Luego me di cuenta que estaba un poco celoso, porque Luis Miguel, el hermano de Miguel Ángel, se habí acercado a mí a pedirme que le ayudara con su tarea.
Le dije a Taír que tenía que hacer bien su tarea. Se tranquilizó un poco y un rato despues casi termina rompiendo la hoja de trabajo. Entendí que por una parte estaba aburrido y que prefería jugar. Entendí que tenía que darle un espacio y supuse que por no hablar mucho por el problema de lenguaje que tiene, no puede expresarse bien y reacciona impulsivamente.Le entregué la tarea a su cuidadora y le expliqué lo que sucedió. Me dijo que estaba bien, que cuando se tranquilizara más terminaría la última ficha. Fui a jugar con Taír un momento más. Al cabo de un rato quería ir al baño y tuve que atenderlo yo, pues su cuidadora estaba ocupada. Luego de eso seguimos jugando un rato y se quedo entretenido con unos juguetes. Entonces Luis Miguel vino y quizo jugar conmigo un momento.
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